‘Bisnes es bisnes’
Hace ya tiempo que se ha institucionalizado que las grandes vueltas ciclistas tengan como punto de partida un país diferente al que dan nombre. Este año el Giro de Italia comenzará en Bulgaria, el Tour de Francia en Barcelona y la Vuelta a España en Mónaco. Las ciudades pagan un pastizal porque se supone que a corto, medio o largo plazo esa inversión es provechosa. Los organizadores, mientras, se guían por el dinero. La pela es pela y el deporte (les llaman eventos) se ha convertido en una mercancía que se vende al mejor postor. No hay más que ver los abusivos precios de los alojamientos y las entradas de la final de Copa para comprobar que, parafraseando en sentido negativo esa afirmación que tanto gusta a los políticos, el aficionado no está en el centro. Bisnes es bisnes han debido pensar los organizadores del maratón de Londres, uno de los más populares del mundo, que quieren darle una vuelta de tuerca al negocio de correr. Así que han propuesto que en 2027 no se celebre uno...