viernes, 28 de marzo de 2014

El flequillo vasco

hay dos cosas que nunca debes decir a una mujer. Bueno, hay muchas, pero aquí vamos a citar solo dos. La primera: si te encuentras con una mujer que conoces y crees que puede estar embarazada, nunca se lo debes preguntar si antes no lo has confirmado con tres fuentes distintas. Puedes meter la pata hasta el zancarrón y luego no sabrás por dónde salir. La segunda: cuando ves a una mujer que acaba de llegar de la peluquería, nunca le debes decir que el peinado le queda mal. Aunque sea evidente. Y donde digo mujer, digo hombre, aunque, cierto es, cada vez quedan menos hombres con pelo. El otro día, en una entrevista radiofónica, un peluquero vasco cuyo nombre no recuerdo definió de una manera precisa qué es ser calvo: "Ser calvo es dejar de ser esclavo de tu pelo". El mismo peluquero confesó que por estas tierras existe un peinado que se llama el flequillo vasco, hoy puesto de moda por una película que está de ídem. Aseguraba el peluquero que turistas de Andalucía, Extremadura y Madrid entran en los locales vascos (que, por cierto, las están pasando canutas con la subida del IVA) para pedir el dichoso flequillo. Así que ya ven, no solo exportamos la cultura del pintxo, también hemos patentado un tipo de flequillo que es un tanto ambiguo: ni corto ni largo.

1 comentario:

  1. El flequillo vasco no es ni corto ni largo: es horroroso!

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