viernes, 29 de abril de 2016

'Euskañol'

en los últimos años, entre el euskera y el español ha ganado presencia el euskañol, un nuevo idioma que toma palabras de ambas lenguas para mezclarlas en la misma frase. La última palabra en incorporase a este singular diccionario es Itzulia, antes conocida como Vuelta al País Vasco o Euskal Herriko Itzulia. Anteriormente lo fue Azoka (de Durango). Economía del lenguaje se llama. Los medios de comunicación somos muy fans de estas nuevas palabras, bien porque nos resultan más sencillas para titular o bien porque nos ahorramos unos segundos en la radio y la televisión. Hay palabras en euskera que escuchadas en una frase en castellano chirrían, y viceversa. Itzulia, por ejemplo, choca porque el populacho no la usa. Vamos, no conozco a ningún aficionado al ciclismo que diga: “Me voy a ver la etapa de la Itzulia”. El caso es que los niños ya no están en clase sino en la gela, ya no juegan en el columpio sino en la txirristra, y no usamos la tarjeta del polideportivo sino la txartela. Al contrario, suena raro escuchar de alguien que es una mujer rural y no una baserritarra, del mismo modo que normalmente vamos al caserío y no al baserri. Lo de escribir gipuzkoano en lugar de guipuzcoano, eso ya da para una tesis doctoral.

viernes, 22 de abril de 2016

De albornoces y jarrones

pertenezco a ese 40% de clientes que nunca se ha llevado un albornoz de un hotel. Tampoco una toalla, unas sábanas bajeras o una almohada pi pillow. A lo sumo, he arramplado en más de una ocasión con esas pequeñas muestras de gel y champú que tanto gustan a las pequeñas de la casa y que acaban luego confundidas entre peines, cepillos, ganchitos y cremas. Ni siquiera suelo coger (será que no me hace falta) el típico gorro de ducha. Pero basta hacer una encuesta en un grupo de WhatsApp para comprobar que llevarse un trofeo de un hotel es un deporte nacional. Un amigo asegura que lo usual es incluir en la maleta de vuelta una toalla y unas zapatillas, pero que una vez le dio el punto y saqueó también un jarrón con flores de un Meliá. “Quedé como dios con la abuela del amigo que nos había invitado a pasar unos días en su ciudad”, recuerda. Otro amigo asegura que le va más beberse hasta los hielitos del mueble-bar y luego contestar con un rotundo “no” cuando le preguntan amablemente en recepción aquello de si ha realizado alguna consumición. Pero lo más de lo más es alojarse en un apartamento, comprobar que en la relación de utensilios no figura una lustrosa plancha Princess de asar que has visto sobre la encimera y llevártela a casa como quien no quiere la cosa.

jueves, 14 de abril de 2016

'Caradurismo'

confieso aquí y ahora que hace 15 o 20 años (la memoria me falla) me nombraron vicepresidente de una sociedad recreativo-cultural-deportiva y me enteré leyendo la prensa local. Como Felipe González, que se enteró de la existencia de los GAL leyendo el periódico. Qué cosas. Había dado mi consentimiento a un par de amigos que iban a asistir a la asamblea para entrar en la nueva ejecutiva y al cabo de los días vi mi nombre y apellido impresos en los papeles, con cargo de relevancia incluido. Ospa, si soy vicepresidente, me dije para mis adentros. Qué cosas. No sé, puede que forme parte de alguna sociedad o compañía mercantil, una limited o una investment, y no me haya enterado. Miren al ministro Soria, o a Bertín. Sus nombres y sus firmas figuran en los destapados papeles de Panamá, pero entonan el yo no he sido en un ejercicio de amnesia colectiva que roza el caradurismo. Lo del ministro canta mucho. Su nombre (y su firma manuscrita) estuvieron estampados durante seis años como secretario de la compañía británica UK Lines Limited (me encantan los nombres de las compañías offshore), pero el hombre no lo sabía. Vaya por dios. Hasta tres versiones ha ofrecido ya. De dejar el cargo y tal hablamos otro día.

viernes, 8 de abril de 2016

La postal ciclista

Si el turismo, dicen, entra por la vista, no veo mejor escaparate de nuestra geografía que las imágenes que ETB ofrece esta semana de la Vuelta al País Vasco, conocida en los últimos tiempos con un nuevo palabro: la Itzulia. Uno siempre ha pensado que una de las postales más vendibles de este país es la retransmisión a ojos de helicóptero y a pie de moto que el primer canal ofrece cada tarde. Vale, si eres un alemán que desde tu sofá de Fráncfort ves las imágenes a través de, pongamos por caso, Eurosport, es imposible que saborees los mil matices que ofrece este terruño, pero el reclamo turístico que supone cada retransmisión es innegable. Incluso para los de casa, que descubrimos nuevos lugares (la ermita de Garrastatxu del pasado martes, por ejemplo), algo complicado si en su día viste todas las entregas de Euskal Herria: la mirada mágica. Ese deleite para la vista se sirve desde ETB con un trabajo impecable y una realización al detalle comandada por Eli Areitio. Las nuevas tecnologías, además, han amplificado las posibilidades de disfrutar del ciclismo. Ahora puedes presenciar el paso del pelotón a pie de cuneta y, antes y después de verlo in situ, seguir la carrera por eitb.es a través de la pantalla de tu móvil. Basta con tener una conexión a Internet.

viernes, 1 de abril de 2016

Sospechosos 'urbi et orbi'

ocurrió en marzo de 2010. Las cámaras de seguridad del Carrefour de Dammaries-les-Lys (Francia) captaron la imagen de cinco hombres entrando en el supermercado con un carro de compra y la Policía identificó a los cinco individuos como miembros de ETA. Televisiones y medios digitales tardaron segundos en difundir las imágenes urbi et orbi en una semana convulsa, que se había iniciado con el asesinato del policía francés Jean-Serge Nerín a manos de ETA. Nadie puso en duda que se trataba de miembros de ETA... hasta que los cinco del Carrefour, alertados por sus familiares (estaban en búsqueda y captura), se personaron en una Gendarmería para aclarar que eran cinco bomberos catalanes que estaban de vacaciones en Francia. Salvando las distancias, la detención de Fayçal Cheffou recuerda a aquel episodio, aunque en ese caso la divulgación de la imagen de este periodista como presunto cerebro de los atentados de Bruselas se ha divulgado por todo el planeta. Pasó de ser un asesino camuflado bajo un sombrero a salir libre de comisaría y sin cargos. Y como sucede siempre en estos casos, a ver quién resarce tu imagen después de que durante 48 horas seguidas medios de todo el mundo hayan mostrado tu rostro como el del peor de los sanguinarios. La pena del telediario es una broma en comparación.