miércoles, 28 de febrero de 2007

Los peores 20 minutos


Casi lamitad de los guipuzcoanos no aprobó el año pasado el examen práctico de conducir. Una prueba difícil, por no decir otra palabra, donde las haya. Uno ha superado a lo largo de su vida un porrón de exámenes. Y el de conducir es el típico examen del que te acuerdas toda tu puñetera vida. Fueron 20minutos de horror, con la examinadora en el cogote y las piernas y las manos como flanes. La primera vez debí de acabar con la paciencia de la profa en cuestión –decía que no hacía caso a sus indicaciones–porque no duré en el coche de la autoescuela ni cinco minutos. En la segunda oportunidad aparqué el vehículo como un campeón yme quité un peso de encima como no recordaba antes.Aquí al lado, la amiga Ainara anda ahora a vueltas con los exámenes. Y compruebo que pasan los años pero nada ha cambiado, salvo el precio del salvoconducto (cuesta unas 300.000 pelas) para poder circular por la jungla de las carreteras. O sea. El examen de conducir sigue durando 20 minutos, aunque ahora empiezas la prueba desde el aparcamiento de una sala de fiestas (antes era desde el antiguo Xanti de Anoeta); el examinador continúa arrastrando mala fama y las autoescuelas siguen sin enseñar a los futuros conductores algo tan básico como saber cambiar una rueda o poner las cadenas. Lo primordial es aprender a aparcar el utilitario, aunque luego compruebes que, o bien llegas a una ciudad y no hay dios que encuentra una plaza libre, o ves cómo tu coche está lleno de rasponazos causados por el vehículo que ha estacionado a su lado.

martes, 20 de febrero de 2007

Macroeconomía

Lee uno las páginas de Economía de cualquier periódico y se pierde entre tanta cifra mareante. Que si un tal FernandoMartín (aquel efímero presi del Madrí) vende el 2,37% de UniónFenosa por 288,67 millones de euros; que si la familia Entrecanales (cómo me gustaría emparentarme con esta gente) vende su participación en FCC por 1.500 millones; que si el Banco Santander gana la escandalosa cifra de 7.600 millones en su último ejercicio; que si el BBVA se gasta otros 7.300 millones de nada en la compra de un banco en Estados Unidos. Y así podría seguir hasta llenar todas las páginas de este periódico. Las operaciones macroeconómicas me apabullan. No hay día que se cierre alguna compra o alguna fusión, ni jornada que se cierre con números que desbordan nuestra capacidad de sumar y restar, de contar euros por millones. ¿Existe ese dinero? Si el comúnde losmortales se las ve y se las desea para juntar unos euros y poder pagar la hipoteca, ¿cómo puede ser que por ahí se cierren operaciones de miles demillones de euros? Será cosa de la Bolsa. Así que no me extraña que quienes vivimos la microeconomía del día a día no entendamos ni pío. Hace unos días un amigo ha recibido una carta de Mapfre, en la que
le indican que la mutua ha hecho no sé qué cambios y que le corresponde una participación. Puede elegir entre recibir 73 euros en efectivo, obtener 23 acciones o venderlas y percibir el importe. Está hecho un lío, sin saber qué decidir. Será cosa de que Iberdrola le ponga a negociar la compra de Scottish Power que, aunque parezca lo contrario, no es una marca dewhisky sino una empresa eléctrica.

miércoles, 7 de febrero de 2007

Los 11-M de Irak


El carrusel de la muerte se emite todos los días, entre las ocho y las ocho y media de la mañana, minuto arriba, minuto abajo. Si uno tiene la buena costumbre de desayunar escuchando el parte de la radio, no hay jornada que amanezca con un rosario de sangre en Irak. La frase Atentado con coche-bomba en Bagdad, seguida de un número de fallecidos (casi siempre civiles), se ha hecho tan habitual que hace tiempo que dejó de ser noticia. Según el proyecto Irak Body Count(www.irakbodycount. org), desde que Estados Unidos inició sus indiscriminados ataques han fallecido un mínimo de 55.664 civiles y un máximo de 61.369. Los autores de esta macabra estadística recuentan los muertos mediante las noticias que reciben de las agencias de prensa. Hagamos un poco de demagogia con estos fríos y trágicos datos. Sidesde el 20 de marzo de 2003, cuando el Ejército de Bush lanzó los primeros misiles contr a Bagdad, hasta el 15 de
enero han sido asesinadas un mínimo de 55.664 personas (seguramente son muchas miles más), las atemáticas nos dicen que cada semana muere en Irak una media de 274 inocentes. O sea, que hay más de un 11-M(enMadrid hubo 191 fallecidos) por semana.Y, sin embargo,ni salen en portada ni figuran entre las diez noticias más importantes de radios y televisiones. La muerte de
veinte marines de una tacada es más noticia que la de 60 civiles en un mercado de Kirkuk. Hay muertos de Primera, de Segunda y de Regional. Y cuanto más lejos sea la tragedia, menos importancia tiene. Por cierto, ayer hubo 52 muertos en Irak y el sábado otros 135.