jueves, 23 de diciembre de 2021

Más chispas que burbujas

El mundo está tan del revés, que lo positivo es negativo y lo negativo es positivo. Si hoy, un suponer, te haces un test de antígenos horas antes de Nochebuena y el resultado es negativo, chupito al canto para celebrarlo. Si, por el contrario, la prueba da positivo, coge tu plato de gambas y la tablet, y te refugias durante diez días en la república independiente de tu habitación. Lo de someternos a un test antes de disfrutar de los fastos de las navidades, nos ha puesto más nerviosos que cuando en la universidad íbamos al tablón para ver si habíamos aprobado ese examen para el no habíamos estudiado ni papa. El test de antígenos es el predictor universalizado. Para toda la familia. Nos las prometíamos muy felices hace unas semanas, cuando el bicho casi había desaparecido (estaba agazapado) y empezamos a hablar de Sanfermines de dos semanas, Tamborrada, Olentzero, cabalgatas de Reyes, vacaciones, viajes, cenas, comidas y farras. Y va a ser que no. La vida sigue aplazada y repleta de incertidumbres. No sabemos qué vamos a hacer ni pasado mañana. Y todo este tótum revolútum está provocando una irritabilidad que provoca más chispas que burbujas. Sean buenos, disfruten lo que puedan o lo que les dejen, y cuídense.

viernes, 17 de diciembre de 2021

Tétanos

Desde hace tiempo podemos consultar casi todo nuestro historial médico a golpe de clic. Todas las visitas a nuestra médica de cabecera (un saludo, Belén), los informes, los tratamientos y hasta las voluntades anticipadas, si es que hemos registrado esta documentación. También las vacunas, las dichosas vacunas. En mi caso no aparecen todas porque hay un vacío en los años 70 y 80 que atribuyo a que la sanidad pública no estaba informatizada como hoy. En el apartado Cartilla de vacunación aparecen los dos chutes de Pfizer de este año y otros dos del tétanos. Estas dos últimas las recuerdo como si fuera ayer. Estaba corriendo por un camino y el perro de una casa se encaprichó tanto con uno de mis tobillos que me clavó sus colmillos. Al cabo de unos días, el dueño del chucho me dijo que la próxima vez, antes de pasar, cogiera un palo. Nunca supe si para arrearle a él o al perro. El caso es que ese mismo día en el ambulatorio me inyectaron la vacuna del tétanos. Lo hicieron también un año después (3 de noviembre del año 2000. Lo he comprobado en el historial). Ni entonces ni ahora pongo en duda que hice lo correcto. La ciencia nos ha traído hasta aquí, y la ciencia está contribuyendo ahora con las vacunas a erradicar este endemoniado virus.

viernes, 10 de diciembre de 2021

Tanta paz lleves...

Asegura el refranero que más vale malo conocido que bueno por conocer. No parece que sea aplicable para el caso que nos ocupa, el ínclito José Ignacio Munilla, que prepara las maletas para su nuevo destino en Alicante. Con todas las reservas posibles, es complicado que se viva una etapa tan conflictiva y reaccionaria como la que concluirá el 12 de febrero, cuando el responsable de la Diócesis de Donostia abandone su cargo. Una de las máximas que predica la Iglesia católica es la concordia, justo lo contrario a lo que ha sembrado monseñor durante los últimos doce años en Gipuzkoa. Frente a la evolución que demandan amplios sectores de la Iglesia, se ha dado una involución liderada por un tipo encantado de conocerse a sí mismo y a años luz de los postulados del papa Francisco, con quien simpatizamos hasta los agnósticos. De toda la sarta de declaraciones polémicas que ha verbalizado Munilla, llama la atención una de las más infames, cuando vinculó a la inmigración con el terrorismo (noviembre de 2015) y salió en defensa del arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, otro ultraconservador que está anclado en el siglo XVI. En fin que, como diría aquel, tanta paz lleves como descanso dejas.

viernes, 3 de diciembre de 2021

Los 14 ochomiles de Purja

Netflix acaba de estrenar Los 14 ochomiles: No hay nada imposible, un documental que narra cómo Nirmal, Nims, Purja subió y bajó todas las cimas más altas de la Tierra en apenas seis meses y seis días. El estreno llega dos años después de la polvareda que levantó en el mundo del alpinismo el proyecto del montañero nepalí. Purja rompió todos los convencionalismos. En todas las ascensiones usó oxígeno (visto como dopaje entre quienes defienden que hay que subir las montañas de la manera más pura posible) y, además, para desplazarse de un objetivo a otro recurrió a helicópteros. Batió el récord de sobra porque, hasta entonces, el más rápido había sido el coreano Kim Chang-Ho, que necesitó siete años y diez meses para coronar las 14 cimas, eso sí, a pleno pulmón, sin enchufarse a las botellas de oxígeno. El documental es una sucesión, en orden cronológico, de las ascensiones relámpago que va encadenado Purja junto a un puñado de los mejores montañeros de Nepal. La cinta pone en valor precisamente la labor de los sherpas, casi siempre relegados a un papel secundario y que en esta ocasión se unen para apoyar a un líder de su misma nación, no de un país occidental. Lo que más descoloca son las loas de Reinhold Messner, que más de una vez ha manifestado que "escalar los ochomiles con oxígeno es como ir al Tour con una bicicleta eléctrica".