viernes, 27 de diciembre de 2024

12 meses, 12 montes (VII)

Llega el fin de año y, como es tradición, toca repasar las doce salidas montañeras de los últimos doce meses. Los veteranos ya lo saben pero, por si acaso, hay que recordar a los neófitos que solo se debe cumplir un requisito: el punto de partida y llegada de la excursión siempre es un núcleo urbano. Arrancamos enero de 2024 con la subida a Soporro, una cota modesta a la que se asciende desde Ainhoa y que atraviesa la kapera y el Calvario de la localidad labortana. Sin dejar Iparralde, en febrero fue el turno de Baigura desde Heleta, una bonita ascensión por terreno despejado. En marzo llegó la cita con Lakarri desde el municipio navarro de Elia, y en abril tocó subir desde el Señorío de Bertiz a Oteixon, una cima poco conocida pero con unas vistas inmejorables. Kopako Harria, a la estela de Aiako Harriak, fue elegida en mayo para ir desde Bera, y Urdanatz en junio desde Aritzu, también en Navarra. Indamendi desde Aizarnazabal nos permitió en julio disfrutar de unas bonitas panorámicas y Unboto es perfecto para una tarde de agosto saliendo desde Lekaroz. Murugain, un clásico de Arrasate, fue el escogido en septiembre y otro no menos clásico, Herniozabal desde Alkiza, lo fue en octubre. Con el frío otoñal de noviembre ascendimos Arañotz desde Olague, y la rúbrica se puso en diciembre en Legazpi con el Arrola, un monte perfecto para digerir las copiosas comidas y cenas de estos días.

sábado, 21 de diciembre de 2024

'Exopía'

El escritor Iban Zaldua contó hace unos días en X que el viernes 13 de diciembre acudió al espacio cultural Lekuona Fabrika de Errenteria para presentar, junto a la cantante Miren Narbaiza, la versión musicalizada de su libro Ipuina engainua da. Al acto acudieron tres personas. Zaldua y Narbaiza tiraron de profesionalidad y ofrecieron la actuación prevista que, en palabras del autor, “salió fenomenal”. Al acabar, comprobaron que dos de los tres espectadores eran realmente trabajadores municipales porque, nada más terminar la actuación, se pusieron a recoger las sillas de la sala. Un programador que gestiona una casa de cultura me contó una vez que, en ocasiones, el éxito o fracaso de una obra, sobre todo si se representa en una localidad de tamaño pequeño, depende de si coincide con el tramo horario del pintxo-pote. También me dijo algo de perogrullo: a partir de abril, cuando alarga el día, es más complicado que el público acuda a las salas. Hace unas semanas acudimos nueve personas a ver un documental en una casa de cultura. Entre los nueve estábamos el alcalde y dos periodistas (gente con pedigrí, ya ven). El documental, Exopía, radiografía con crudeza la situación en los campos de refugiados de Lesbos y resalta la labor, entre otras asociaciones, de Zaporeak. Es muy, muy recomendable. Si pueden, véanlo, aunque sean cuatro gatos en la sala.

viernes, 13 de diciembre de 2024

Ni postre ni pan

Visto el documental Mugaritz. Sin pan ni postre, uno no sabe muy bien si Aduriz y compañía son unos genios, si viven en 2044 y nos llevan un par de décadas de ventaja o si nos están tomando el pelo que no tenemos. El documental, que recibió el Premio Culinary Zinema en el último Zinemdaldia y que ahora se puede ver en Movistar+, muestra el proceso de creación del menú que sirvió el restaurante hasta el pasado mes de octubre, cuando cerró sus puertas. Para los no iniciados, Mugaritz abre seis meses al año, de abril a octubre, y la otra mitad del año la invierte en pensar, elaborar y diseñar la carta de la siguiente temporada. El menú cambia por completo, de arriba a abajo. El equipo de I+D de Mugaritz está liderado por cuatro personas y llama poderosamente la atención que, a tenor de lo que explica Aduriz, ninguno de ellos se ha formado en origen en las artes culinarias. Uno es archivero y bibliotecario, otro es Dj, un tercero, ingeniero agrónomo, y la única mujer es periodista. Aduriz se comporta como un comensal más (apenas se le ve en los fogones) en un equipo que transmite buen rollo en ese constante prueba-error en la elaboración de las decenas de platos que se ensayan y de los que finalmente se escogen 38. Y, efectivamente, en el menú no hay ni pan ni postre pero, acabados los 95 minutos del documental dirigido por Paco Plaza, te entran unas terribles ganas de probar aquello que has visto en la pantalla.

viernes, 6 de diciembre de 2024

'Zazpi'

En 2018 a Mikel Lizarralde le diagnosticaron esclerois múltiple. Solo tres meses antes había completado su tercer maratón de Donostia. Era y es un enamorado del deporte y desde ese día el deporte, precisamente, se ha convertido en una terapia indispensable para combatir la enfermedad. Mikel se marcó una serie de retos para sentirse activo y disfrutar de cada momento que le ofrece la vida. Primero realizó la Getaria-Zarautz, la Behobia de las travesías de natación. El segundo desafío le llevó a ascender por primera vez Hiru Erregeen Mahaia junto a sus amigos. Más tarde corrió la media maratón de Donostia, en junio de 2019 se estrenó en la Zegama-Aizkorri y, solo dos semanas después, realizó la durísima marcha cicloturista Irati Xtrem. En 2021 se lio la manta a la cabeza y unió en varias etapas en bicicleta las 89 localidades de Gipuzkoa. Superados todos los retos, este año hizo un más difícil todavía, como en el circo. Se propuso ascender en once etapas los siete montes más altos de los siete territorios de Euskal Herria: Aldamin, Gorbeia, Aketegi, Artzamendi, Okabe, Orhi y, otra vez, Hiru Erregeen Mahaia. La larga travesía de 300 kilómetros se ha convertido ahora en un documental, Zazpi, que se estrena este domingo en el Mendi Film de Bilbao, y uno no puede más que quitarse la txapela ante personas como Mikel, que superan los obstáculos que la vida nos pone en el camino.